¿Somos
terapeutas del sistema o de las personas?
¿Desde
cuando el profesional comenzó a velar para mantener conforme al sistema
asistencialista? ¿Cuándo dejo de preocuparse de su rol social y de ocuparse de
lo que realmente importa? El bienestar bio-psico-social de las personas a
quienes atienden.
Podemos
darnos cuenta fácilmente de como hoy en día trabajan en los hospitales,
consultorios, etc., Tratando diariamente con personas adultas y dejando de lado
su dignidad; pues pareciera que solo se busca mantenerlos con vida, omitiendo
la calidad que debería tener esta. Es muy injusto evidenciar y saber que el
sistema atencional está hecho de tal manera, dejando que este método de cuidado
físico siga su curso, y ver que no se hace mucho para cambiar esta situación.
Es
sabido que si bien, la salud por ejemplo en atenciones primarias, cumple con el
rol de ofrecer su servicio para el bienestar de la población, esto no sería del
todo cierto, refiriéndonos al aspecto del bienestar de la persona, ya que no se
estaría ofreciendo la mejor calidad para un diagnóstico integral, un cuidado
intencional, en general una verdadera atención al paciente. Ello se hace
evidente en las largas esperas producidas por una atención, además de todos los
papeleos pertinentes. Todo esto para que a la hora de la revisión sea de una
manera extremadamente rápida y de manera poco personalizada.
La
salud, o más bien dicho, los profesionales a cargo de ella, también se ven
cuestionado en el ámbito específico de adultos mayores postrado, en donde
muchas veces la “preocupación” entregada a éstas personas es de una manera más
asistencialista, es decir, cubriendo necesidades básicas que vayan surgiendo en
el momento. No obstante, la preocupación por la salud psicosocial de la persona
se deja de lado en gran medida y esto se denota muchas veces en experiencias
del área, principalmente de estudiantes. Este tipo de pacientes manifiestan las
ganas de sentirse más acompañados, de tener más visitas y sentirse parte de la
sociedad, fuera de ese mundo rodeado de profesionales asistencialistas, en un
ambiente de “enfermedad”; pero muchas veces esto es usado en su contra. Tuvimos
la oportunidad, si es correcto decirlo así, de experimentar de forma vívida
esta relación de tipo únicamente asistencial, dada hoy en día hacia los “pacientes”;
como estudiantes de fonoaudiología se nos encomendó realizar una visita a un
sitio que trataba a pacientes de la tercera edad con distintas afecciones; fue instantáneo
al momento de llegar, la poca preocupación de parte del personal médico
asistencial de supervisar nuestro actuar para con los pacientes, llegando
incluso a desligarse completamente de todo rol impuesto, solo por el hecho de
que nosotros estábamos ahí. Nos preguntamos ¿Deja de ser una responsabilidad
porque alguien más se encarga de ella?
¿Los pacientes dejan de ser nuestros cuando hay otro tratándolos? Es claramente
el problema del sistema actual y nosotros como fonoaudiólogos, aquellos
profesionales encargados de darle vida a la comunicación, dar la pauta de innovación
y entender que, cuando tenemos una persona como paciente, adoptamos su vida y
nos encargamos de que esta tenga el sentido más especial y cálido posible.
Gran tema. Lamentablemente el sistema existencialista y tecnicista nos consume sin ni siquiera darnos cuenta, pero debemos ser conscientes de que estamos frente personas que merecen ser tratadas dignamente.
ResponderEliminarMe encantó el enfoque del blog y apoyo la frase de confucio. :) jiji